Esther Ferreiro, artesana del vidrio y la plata

Más de veinticinco años transformando el fuego en joyería única

Esther Ferreiro nació en Santa Comba, Galicia, y llegó al mundo de la artesanía hace más de veinticinco años buscando un camino propio.

 

Lo encontró en el vidrio de Murano: un material que la fascinó desde el primer momento y que desde entonces no ha soltado.

 

Su formación la llevó por algunos de los centros de referencia más importantes: la Escola de Artes e Oficios Mestre Mateo de Santiago, la Escola Galega do Vidro y la histórica Real Fábrica de Cristales de La Granja en Segovia.

 

Una base sólida que con los años se ha convertido en un lenguaje propio, hecho de fuego, luz y transparencias.

 

Desde su taller en la Rúa Nova de Santa Comba —reconocido con el sello de Artesanía de Galicia— nacen piezas que viajan a tiendas, galerías y coleccionistas de toda España y de cualquier parte del mundo.

 

La naturaleza es su principal fuente de inspiración: hojas, flores, animales y símbolos populares gallegos como la concha del peregrino o la figa protectora dan forma a joyas que son reconocibles a primera vista. Entre las más queridas, los pins de mariquita o el anillo de huevo frito — piezas que han llegado incluso a la mítica Casa Lucio de Madrid.

 

Todos los fines de semana del año, y a diario en Semana Santa y verano, Esther trabaja en vivo en el Castillo de Vimianzo, donde el público puede observar de cerca cómo domina el fuego y transforma el vidrio ante sus ojos.

 

colección una flor